Little.
Always Little.

miércoles, 18 de enero de 2012

¿Qué hay de nuevo?

Te echo tanto de menos, las horas pasan tan lentas...
Cada segundo me hinca un puñal en el estómago, forjando una hemorragia de desesperación cada tarde que paso sin ti.
¿Por qué sin ti, por qué?
Te ansío, te necesito, y cuando puedo te devoro.
Mi mente intenta volar a donde te encuentras, pero sus alas están rotas y cansadas sin tu presencia, y no puede emprender el vuelo.
Necesito de fuerza para poder seguirte, porque tu, mi amor, es a lo único que intento alcanzar el ritmo.
Es un tiempo difícil para ambos, aunque dentro de poco podremos estar juntos, sin estos días amargos, y por siempre.

También quiero despejar tus dudas amor mío.
Por mucho que digan, hagan o comenten, esa gran parte de mi corazón, por no decir que todo su espacio, que tu has ocupado, no se borrará nunca, te lo afirmo, te lo prometo y te lo certifico cielo.
Porque me haces sentir tantas cosas, todas tan preciosas y tan sinceras, que haces que mi corazón se vaya restaurando poco a poco.
No tienes porqué preocuparte, aunque sé que es normal que haya dudas en la pareja; habla una psicópata celosa e irremediablemente desconfiada.
Pero sé mi amor, que mis celos no tienen fundamento, e intento olvidarme.

Aprovecho esta entrada para amenazarte.
Tu vas a gritar, y como vas a gritar... vas a despertar al mundo.

Blog, cariño, se que tengo olvidado, pero he vuelto.


Rousse ha vuelto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario