Una niñita de papá no se encaja a mis esquemas, es más, detesto a ese tipo de personas, aunque me resultan pedantes e infantiles, por otro lado, miro el punto psicológico y me hago preguntas.
A lo mejor me he convertido en alguien que no debí ser, en algo a lo que no estaba destinada a ser.
Puede, que mi madre prefiera verme con una falsa rosa y una camisa de flores, pero lo cierto es que no soy así, me gusta mucho pensar las cosas.
Aunque en silencio, en mi mente, las pienso, mi máscara alegre y risueña, no deja ver a los curiosos en lo que mi mente piensa. Mejor.Casi lo prefiero así.
Puede que piensen, Rousse está todo el día feliz, que suerte tiene.
Pero Rousse por dentro piensa, sufre, aunque a veces es feliz, la mayoría de esas veces, es feliz.
Y bueno, nada como una buena canción que me anime cuando estoy triste. Una canción que me traiga buenos recuerdos, que tenga buen ritmo y que me de fuerzas para algo.
Puede que después de todo debía ser la niña de papá. Pero soy tan feliz como soy, que me da pereza cambiar.
Y bueno, tengo planes de futuro.
Muuuuchos planes de futuro. Que espero cumplir, y después de ellos ir a la Vega a comer churritos.
Y quién sabe, quizás no debía ser así, quizás debía ser esa niña de papa no?
Nah, no creo, no me veo con esa faldita rosa.
Me veo con mis botas negras, y con mis camisetas de grupos de rock.
Oh sí... esa es Rousse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario